Plantilla repartida en decenas de centros, turnos cortos y contratos parciales: la limpieza es el sector donde más duele el registro horario. Cómo resolverlo con fichaje móvil por geolocalización, centro a centro.
Una empresa de limpieza casi nunca trabaja en su propia oficina. Su plantilla está repartida entre portales, oficinas de clientes, comunidades, clínicas y naves — muchas veces en turnos de una o dos horas por centro, encadenando varios servicios en la misma mañana. Y ahí está la trampa: el registro de jornada es obligatorio igual que en cualquier otra empresa, pero la hoja de firmas colgada en el cuarto de la limpieza de cada cliente es imposible de controlar, de recopilar y de defender ante una inspección.
Desde 2019, el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a registrar el inicio y el fin de la jornada de cada persona, cada día, y a conservar esos registros durante cuatro años a disposición de la Inspección de Trabajo. Incumplirlo es infracción grave: multas de 751 a 7.500 € por infracción (art. 7.5 LISOS).
Pero en limpieza hay un segundo frente que pocas empresas tienen presente: los contratos a tiempo parcial, que en este sector son mayoría. El artículo 12.4 del Estatuto obliga a registrar la jornada de los parciales día a día, y si ese registro falta, la ley juega directamente en contra: el contrato se presume celebrado a jornada completa, y es la empresa quien tiene que demostrar lo contrario. Una reclamación de un trabajador con contrato de 20 horas y sin registro puede acabar en pagar diferencias salariales como si fuera de 40.
Las hojas viven en casa del cliente: recopilarlas a fin de mes es una gymkhana, y siempre falta alguna cuando llega una inspección o un juicio.
Nadie puede verificar las horas apuntadas: ni a qué hora se llegó de verdad al portal, ni si el turno de tarde se hizo entero.
Cuadrar horas por cliente para facturar es un trabajo administrativo enorme que sale de las mismas hojas poco fiables.
Las sustituciones de última hora (algo diario en limpieza) no quedan registradas en ningún sitio.
MUNTIME está pensado para plantillas repartidas: cada empleado ficha desde su propio móvil, sin instalar nada en casa del cliente.
Un perímetro por cada centro de trabajo: defines la zona de cada portal, oficina o comunidad, y el fichaje solo vale dentro de ella. Llegada real, no apuntada.
Turnos cortos y varios centros el mismo día sin problema: cada fichaje queda asociado a su centro, y el día se compone solo.
Horas por cliente y por centro: los informes salen listos para facturar el servicio y para repasar desviaciones, sin cuadrar hojas.
Registro inalterable y exportable: ante una inspección, el registro de los últimos cuatro años se saca en un clic, también el de los contratos parciales.
Sustituciones registradas: quien cubre el turno ficha en el mismo centro, y queda constancia de quién, dónde y cuándo.
Y todo con la garantía de identidad del móvil: para fichar hay que desbloquear el teléfono con tu huella o tu cara, así que nadie ficha por un compañero — y sin que la empresa trate un solo dato biométrico.
¿Podrías entregar ahora mismo el registro de jornada de cualquier limpiadora de hace seis meses? Si la respuesta depende de encontrar una hoja en un portal, tienes un riesgo abierto.
¿Tus contratos parciales tienen registro diario completo? Es el punto que más reclamaciones gana contra las empresas del sector.
¿Sabes cuántas horas reales dedicas a cada cliente? Si facturas por servicio, esa cifra es dinero.
En un día tienes a tu plantilla fichando desde el móvil en cada centro, con geolocalización por perímetro y los informes por cliente funcionando. Pide una demo gratuita o mira las tarifas por usuario — sin terminales, sin instalaciones en casa del cliente y sin permanencia.
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