Cuadrillas que rotan entre obras, inspecciones a pie de tajo y zonas sin cobertura: así se resuelve el registro de jornada en la construcción con fichaje móvil por perímetro de obra y modo sin conexión.
La construcción es el sector donde el registro de jornada se decide a pie de tajo. Cuadrillas que hoy están en una obra y mañana en otra, oficios propios mezclados con subcontratas, jornadas que empiezan al amanecer y casetas donde la hoja de firmas se moja, se pierde o directamente no existe. Y mientras tanto, la Inspección de Trabajo visita obras a diario: es uno de los sectores más inspeccionados de España, y el registro horario es de lo primero que piden.
El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a registrar el inicio y el fin de la jornada de cada trabajador, cada día, a conservar los registros cuatro años y a tenerlos a disposición de los trabajadores, sus representantes y la Inspección. En la práctica, cuando el inspector aparece en la obra, espera poder ver el registro en ese momento — no "cuando volvamos a la oficina a buscar las hojas".
No tenerlo en regla es infracción grave: multas de 751 a 7.500 € por infracción (art. 7.5 LISOS). Y además del frente sancionador está el laboral: sin registro, cualquier reclamación de horas extra de un oficial se resuelve con la palabra del trabajador contra una empresa sin pruebas.
La obra cambia: un terminal fijo de fichaje no tiene sentido donde el centro de trabajo dura meses y luego desaparece.
La cuadrilla rota: el mismo equipo pasa por dos o tres obras en la semana, y las horas hay que imputarlas a cada una.
Hay zonas sin cobertura: sótanos, estructura, obra civil en despoblado — justo donde más se trabaja.
El papel no sobrevive: polvo, lluvia y casetas compartidas no son sitio para el documento que te defiende ante una inspección.
MUNTIME lleva el fichaje al móvil de cada trabajador, sin casetas, sin terminales y sin depender de la oficina:
Un perímetro por obra: defines la zona de cada obra y el fichaje solo vale dentro. Si la obra termina, se cierra el perímetro y listo.
Funciona sin cobertura: la app guarda el fichaje aunque no haya red — en el sótano o en mitad del campo — y lo sincroniza sola en cuanto el móvil recupera conexión. Ningún fichaje se pierde.
Horas imputadas a cada obra: los informes separan automáticamente lo trabajado en cada obra, listos para el control de costes y las certificaciones.
Registro inalterable, siempre disponible: ante una visita de la Inspección, el encargado enseña el registro desde el móvil en el momento, y la oficina lo exporta completo con un clic.
Nadie ficha por otro: el fichaje exige desbloquear el móvil con la huella o la cara de su dueño, sin que la empresa trate datos biométricos.
¿Podrías enseñar el registro de hoy, en la obra, si el inspector llega a las 11? Esa es la prueba de fuego real del sector.
¿Sabes cuántas horas lleva cada obra esta semana? Si certificas o controlas costes, ese dato vale dinero.
¿Qué pasa con los fichajes donde no hay cobertura? Si la respuesta es "se apuntan luego", el registro ya no es fiable.
En un día tienes a tus cuadrillas fichando desde el móvil, con el perímetro de cada obra definido y el modo sin cobertura activado. Pide una demo gratuita o consulta las tarifas por usuario — sin instalaciones, sin terminales y sin permanencia.
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